Brebajes
lunes, 28 de enero de 2013
Ojos Ámbar
Quiero ver esos ojos, manantiales de fuego bañados en el Sol.
Estoy a un paso de tu cuerpo de nube eterna, de esa voz de suspiros profundos, suave cantar. Voy caminando en la carretera de tu cuerpo, siguiendo tus besos, desnuda de los ojos.
Vamos amor a cambiar de piel, a dejar las estrellas nocturnas bajo el agua de jade. A mirarnos en lo más profundo de la laguna. Del instante del arrecife un segundo de aire, un alucinante destello, Sol de la superficie, fuego inmerso en el pensamiento de la armonía. Interior susurro fragancia de amor fugaz intenso, Navegante pasional del arcoíris.
Sincronicidad, geometría que marca el repentino camino de la casualidad, del amor y la locura propios del manto arquetipo lunar. Entidad de luz, brillo plasmático de mis arterias, amor a una mirada que te pido sujeto, me has salvado del despecho, de la soledad de la cama, Eres una canción lejana, maldice mi cuerpo, con uno solo de tus besos. Condena mi entierro entre los aromas de tu aliento. Hechízame entre sueños para que vibren de locura en tu desvelo. ♥♥
lunes, 15 de octubre de 2012
La danza de la sal.
Por un sendero desconocido se
aventuró a hundirse un joven hipocampo. Entre saltitos llegaba al fondo del
coral y desaparecía entre el pentagrama marino. De vez en cuando visitaba las
ruinas antiguas del castillo del rey de las medusas, así podía recorrer
galaxias en unos cuantos días.
La conquista de los enigmas era
un reto ciego, que penetraba en la mente
del hipocampo. Sus ojos se acostumbraron a ver entre la oscuridad del océano.
Un día de navegación nocturna descubrió un portal secreto, entre las algas se
hallaban justo a 55 leguas del castillo medusa.
La primera vez que entró cambió
por completo su panorama. Nadando junto a las tortugas en plena danza cayó a
las algas, sentía una caída una extraña huida del espacio líquido. Así pasó
algunas horas en un estado de plasma recorriendo colores a cada hora, buscando
llegar al límite del abismo entre dimensiones descubrir la simetría del círculo.
El silencio se va lentamente y
llega el pánico, no había más agua y se ahogaba, gritaba y nadie sabía que
lenguaje hablaba, los colores se fueron, el azul desapareció, estaba en un
cosmos desierto, perdido en plena selva de agujeros negros, ya no podía danzar.
Recorrió lentamente el camino,
buscando el litoral nebular, había dejado atrás el agua y para refrescarse comenzó
a llorar, fue un proceso salado aprender a moverse en la plataforma no caer en
los hoyos y a pesar de todo sonreírle a las órbitas.
Llegando a la frontera del péndulo
encontró una anémona de fruta marina, un magnifico oasis en medio del tenebroso
desierto. Era hora de pintar un nuevo milenio y empezó a florecer a su lado
estrellas con pétalos de esperanza, hermosos colores que solo se veían en
octubre.
Navego entre las estrellas
descubriendo a cada paso cometas brillantes, pasaron algunos días o noches o
tal vez milenios, recorriendo el espacio. Marino tripulante chispeante
aventurero. Una vez cuando dormía en un Partenón lunar, soñó con su arrecife y
extraño las burbujas y su dulce canto sinfonía de sirenas.
Recorrió de nuevo el sendero
hasta llegar al punto exacto donde apareció en el cosmos, distinguió una
constelación equilátera y se coloco justo en el vértice. Chispeante viajo a la dimensión
marina, entre la profundidad de la tierra y su reflejo azul turquesa. Llegando
a casa trazo un mapa con los próximos destinos a los que viajaría ahora esta exhausto
por tanto bailar, se recuesta en una casa de perlas mientras come lentamente
una fruta de mar.
Suki Mars
Oct 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
El vértice de los enigmas
Suki Mars
1 Oct 2012
Creo en el universo flotante, en un abismo de iridiscencia de mil
colores burbujeante. Siento que este cuerpo trasmuta hacia el vértice de los
enigmas. Miro como pasa la naturaleza con su alma de mil colores, se detiene un
segundo sobre mis chakras. Escucho una melodía de serpientes, un alucinante cascabel
venenoso terremoto de ideas.
Respiro el sol naciente de la
mañana, con las pupilas perdidas entre la nítida plata sumergida en el éter.
Reencarno en una mariposa que va volando sobre la selva, y al sonido de la
sitara danzo en un baile de místicas ruinas. Camino así con las alas fosforescentes.
Desvanezco el credo de lo desconocido.
Comparto
el néctar divino de la mar de jade en llamas. Transformo los universos en
pequeñas gotas de cristal humeante, en auras turquesas veo flotando el viento y al sonido del colibrí
escarlata se baja el telón del acido acto. Sueño con el difunto emperador de la
Atlántida una vez más entre difracciones la cicatriz del agua desnuda mi cuerpo
con espuma marina.
Acelero el ritmo del crepúsculo,
entre naves montañosas se pierde el eco de las fogatas. Columpio mis manos
hacia el péndulo del destino, hacia la caverna de la luna.
Soy una pantera de colores un felino
de fuego, cómplice de una estrella esmeralda bañada por el nocturno amanecer
del rocío. Tripulante mística del firmamento. Bebo así la copa infinita del
veneno de la mantarraya. Caracoles
borrachos de océano. Persigo el
ancestral libro de recuerdos sin tiempo.
Termino siempre viajando por
dimensiones, fumando un litoral de aventuras, amo el dulce olor de la incógnita,
el aire de cada planeta. Conozco tantos viajeros que siento
que yo también viajo con ellos en espíritu. Con unas alas inmensas que
emergieron de la sepultura del abrazo. Es muy pequeño
el centro del ego basta con caminar entre la naturaleza para saber que hay un
mundo lleno de posibilidades, destinos fractales, un misterio de naturaleza que
vibra y llama desde lejos.
lunes, 1 de octubre de 2012
martes, 11 de septiembre de 2012
Perla Nocturna
Eres ese sueño, luna, justo momento vaivén
de constelaciones. Un juego de cuerpos, letras dibujando caricias.
La imperceptible serpiente del destino.
Luna de péndulos y campanas, cantar de la madrugada. Departamento de corazones.
Topacio camino de esmeraldas, hechizo
de mar. Soberana de mi cristalina fortaleza.
Vas borrando el tiempo, luna, recorriendo la noche,
vas transmutando el alba, luna, mojando el rocío, ritualmente te fundes al
calor y desapareces. Eres la danza del perigeo, luna, la mística deidad de los
sueños. Todos los ciegos en la oscuridad
te conocen, te entregan sus ojos desnudos, seduces el cuerpo inerte de los
tripulantes. Luna valquiria de pesadillas, emperatriz de orgasmos. Tu piel es
una fina seda de androginia. Luna.
sábado, 8 de septiembre de 2012
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